La Cámara de Comercio y Turismo de San Fernando llevó a efecto el domingo recién pasado la conmemoración oficial del aniversario y Día del Comercio, en una actividad que reunió a destacadas autoridades nacionales, regionales y gremiales para rendir homenaje a la resiliencia y el esfuerzo de las pymes locales en la provincia de Colchagua.
El acto no solo resaltó la historia y el legado del sector, sino que posicionó a los pequeños y medianos empresarios como un motor fundamental para el desarrollo sociopolítico y económico de la zona.
La jornada abrió con la intervención de la presidenta de la institución, Sonia Pavez González, quien repasó los principales hitos de la gestión gremial. Asimismo, hicieron uso de la palabra el senador Juan Luis Castro y el Delegado Presidencial de Colchagua, Mauricio Donoso Pavez, quienes coincidieron en el rol clave que juega el comercio detallista en la economía y la identidad local.
Durante la ceremonia, también se proyectó un sensible video en homenaje al histórico líder gremial, Rafael Cumsille Zapapa (Q.E.P.D.).

El acto estuvo marcado por la gratitud y la emoción, momento en el cual se entregaron las máximas distinciones institucionales a través de galvanos de reconocimiento. Estos galardones, que premian la inquebrantable vocación, esfuerzo y amor por la comunidad, recayeron en tres queridos socios activos de la comuna.
Se trata de José Manuel Morales Lizana. En los años 60 un joven Manuel comenzaba su viaje en el rubro de la gastronomía. Primero como garzón, hasta que su trabajo duro lo llevó a convertirse en jefe de local. En ese trayecto se casó con su compañera de toda la vida, María Toledo, con quien formó una familia y tuvo a sus dos hijos: Mario y Ximena.
Un día de Navidad, por motivos laborales, debió perderse la celebración junto a su familia. Ese momento se convirtió en el punto de inflexión que daría inicio a su historia como comerciante.
Luego de ahorrar durante un tiempo, se independizó en el año 1966, dando origen a la sanguchería Al Paso "El 13", en el Mercado Municipal. Este local introdujo los hasta entonces inexistentes completos en San Fernando, contribuyendo a consolidar el consumo de este tradicional alimento en la ciudad y sus alrededores. A mediados de los años 80, con la desaparición de las micros del sector del Mercado Municipal, decidió trasladar su negocio a la avenida Bernardo O'Higgins, donde permaneció hasta mediados de los años 90. Posteriormente se trasladó a su última ubicación, en el Terminal de Buses de San Fernando.

Durante esta larga trayectoria no solo se dedicó a trabajar. También quiso devolver el cariño y apoyo que recibía de la comunidad. Esto lo llevó a integrarse a la Cámara de Comercio, su querido gremio, donde durante 30 años consecutivos formó parte de sus directivas y trabajó en favor del comercio local. Sesenta años de trabajo duro han estado siempre acompañados de una sonrisa, amabilidad y una atención cercana hacia su clientela. En el año 2020, producto de la pandemia, decidió jubilarse de sus labores habituales. Sin embargo, mientras la salud se lo ha permitido, jamás ha faltado a su querido negocio. Aunque sea por una hora, continúa visitándolo para atender y dar la bienvenida a sus queridos clientes y comensales de toda la vida.
María Eliana Paredes Céspedes, nació en San Fernando y es hija de doña Bolivia Céspedes Montanares, una de las mujeres fundadoras del pueblo de Termas del Flaco. Madre de Leandro y orgullosa abuela de Lucas y Rocío, hoy lidera un grupo familiar que ha sabido preservar una valiosa tradición ligada al desarrollo del comercio en la alta montaña de Colchagua, con más de seis décadas de presencia en esta hermosa localidad.
A lo largo de su vida ha enfrentado innumerables desafíos, marcados por el esfuerzo, el trabajo constante y el sacrificio, siempre orientados a sacar adelante sus sueños, su familia y sus proyectos. Como hija mayor, asumió tempranamente importantes responsabilidades familiares, velando por el bienestar y desarrollo de sus hermanos y de su hijo tras el fallecimiento de sus padres.
Con el paso de los años, se le encomendó la misión de liderar el emprendimiento turístico familiar: la Residencial San Fernando, una pequeña y sencilla posada que, gracias a su dedicación y perseverancia, se ha transformado en un referente de hospitalidad en Termas del Flaco.
Quienes han tenido la oportunidad de visitarla saben que allí aún se conserva la esencia del turismo de montaña más auténtico: el calor de hogar, la cercanía humana y una cocina generosa, reconocida por cientos de visitantes que han compartido su mesa y disfrutado de su hospitalidad.
María Eliana suele decir: "Mi mesa siempre estará para quien la necesite". Y no son solo palabras. Siempre habrá un plato de comida caliente, una mano amiga y una disposición permanente para ayudar a quien lo requiera. Esa actitud la ha convertido, para muchas personas, en un verdadero faro de acogida en el corazón de la cordillera colchagüina.
Con sol, lluvia o nieve, siempre existe en ella una palabra amable, una habitación preparada con esmero y una atención sincera, entregada sin distinciones ni condiciones.
Desde hace varios años ha impulsado una visión innovadora para el desarrollo de Termas del Flaco: consolidar la actividad durante gran parte del año, haciendo de la temporada invernal una nueva oportunidad para la localidad y para toda la Región de O'Higgins.
Antonio Campillo Uribarri nació en San Fernando, es hijo de Celestino y Lucy, y el menor de cuatro hermanos Lucy, Héctor, y Pilar, desde pequeño creció ligado al mundo del comercio siguiendo el legado de su padre, quién inicio esta actividad en el año 1949 junto a su hermano Juan, la tradicional Ferretería Campillo Hermanos que luego pasó a llamarse Ferretería San Pedro.
Antonio estudió en el Instituto Comercial donde obtuvo el título de Técnico en Ventas y Publicidad. Posteriormente contrajo matrimonio con Verónica Zúñiga formando una familia junto a sus hijos Antonio y Belén.
Desde muy joven comenzó a trabajar junto a su padre en la Ferretería, un negocio que por décadas es reconocido por su lema "Con formón y martillo donde Celestino Campillo".
Hoy la ferretería continúa siendo parte de la historia de San Fernando, siendo uno de los negocios más antiguos de la cuadra.
Una de las características del local, que aún seguimos envolviendo la mercadería en papel café y diario. Un Antonio con su clásica cotona café regalando dulces a los niños como lo hiciera su padre y ese característico carro de carga que para muchos simula el paso de un tren.
Finalmente, la actividad concluyó con un gran ambiente de camaradería, donde las autoridades, la directiva local, los comerciantes e invitados especiales compartieron un ameno Vino de Honor, sellando una jornada impecable que refuerza la unión y el futuro del comercio sanfernandino.
Previo a la ceremonia, se realizó la tradicional misa en memoria de los socios fallecidos en la Parroquia San Fernando Rey y que contó con la presencia de autoridades comunales y provinciales, además de dirigentes del comercio a nivel nacional y regional.
