La iniciativa sanciona a quienes alteren el tubo de escape o instalen dispositivos para aumentar deliberadamente el ruido de autos y motocicletas. Contempla multas, suspensión de la licencia y el retiro del vehículo hasta que vuelva a cumplir con las condiciones reglamentarias.
Poner fin a los llamados “tronadores” y a las modificaciones realizadas deliberadamente para aumentar el ruido de automóviles y motocicletas es el objetivo del proyecto por un grupo de parlamentarios, encabezados por Constanza Schonhaut (FA), y en los que participa la diputada del Distrito 16, Carolina Cucumides. Esta propuesta modifica la Ley de Tránsito para aumentar las sanciones y entregar nuevas herramientas de fiscalización.
La iniciativa surge ante un problema que ha aumentado su impacto en las ciudades, debido a que el transporte provoca el 70% del ruido urbano. Por otro lado, mediciones del Ministerio de Medio Ambiente indican que una motocicleta puede generar hasta 1000% más energía sonora cuando se modifica su escape.
Actualmente, la Ley de Tránsito sanciona como infracción menos grave conducir un vehículo sin silenciador, con este o el tubo de escape en malas condiciones o con un tubo de salida antirreglamentario. Sin embargo, la norma no describe específicamente la intervención deliberada de estos componentes con el propósito de amplificar el ruido, situación que busca corregir el proyecto.
Al respecto, la diputada Carolina Cucumides (PS) señaló que “cuando tú alteras un automóvil, cuando tú alteras un tubo de escape es porque estás buscando generar algo que no es parte de la propia locomoción que tú adquiriste en tu vehículo, lo que tú estás buscando es generar una mayor rapidez, es una mayor influencia, darte a conocer, pero para eso hay espacios, tienen que buscarse en forma del deporte, pero no pueden ser en las vías urbanas, no pueden ser en nuestras carreteras y sobre todas las cosas nos puede afectar la calidad de vida de las familias, de las personas y por eso valoramos y vamos a aprobar este proyecto”.
Por su parte, “Este proyecto de ley busca regular de manera efectiva para mejorar y facilitar la fiscalización de este tipo de acciones. Primero, estableciéndose como una infracción grave, lo que significa no sólo un aumento de multas, sino también la posibilidad de la suspensión de la licencia de conducir, pero sobre todo establecer que cuando ocurran estos casos y sean fiscalizados por Carabineros, efectivamente puedan retirarlos de circulación” explicó Schonhaut.
En la presentación del proyecto las y los parlamentarios plantearon que el impacto de los “tronadores” se ha transformado en un tema relevantes, ya que los propios alcaldes han hecho notar la urgencia de resolver esto, pensando en el bienestar de la comunidad.
DETALLES DEL PROYECTO
La propuesta establece como infracción grave conducir o hacer funcionar un vehículo con el tubo de escape alterado, sustituido o suprimido, o con dispositivos destinados a aumentar el ruido original del motor o del escape. Además, establece la suspensión de la licencia entre 5 y 15 días y el retiro del vehículo de circulación, que solo podrá ser restituido una vez que se reponga el escape reglamentario y se eliminen los dispositivos destinados a generar ruido artificial.
La iniciativa contempla además una sanción agravada cuando estas conductas ocurran cerca de colegios, centros de salud, plazas, parques u otros lugares de alta afluencia de personas, donde se aplicará la escala de multas correspondiente a las infracciones gravísimas.
Con ello, se busca diferenciar un desperfecto mecánico de una conducta intencional destinada a aumentar el ruido de un vehículo y entregar herramientas más efectivas para proteger el descanso, la salud y la tranquilidad de las comunidades.
“Estas son materias que nos afectan a todas y todos. Estoy segura que nuestros vecinos y vecinas han debido soportar este tipo de molestias que alteran nuestro sano convivir en reiteradas oportunidades. Quienes viven en departamento, en casas, emplazados en zonas de alta circulación pueden, realmente, verse impactados por este tipo de ruidos. Las familias llegan a sus casas en busca de tranquilidad y, muchas veces la ven alterada por esto, incluso en altas horas de la madrugada. Eso es inaceptable. Acá estamos velando por un bien común y no por los gustos de unos pocos que no piensan en los demás”, concluyó Cucumides. /
