Jorge Vásquez V. Coach UC
“La Vendimia es un espacio y tiempo para sacar, compartir y vivir lo que somos en gratuidad.” Vendimia proviene de la palabra en latin Vindemia, palabra derivada de la palabra vinea viña y el verbo demere (quitar arrancar tomar) más el sufijo ia y remite efectivamente a la acción de tomar o arrancar el fruto de la viña. Desde las distintas culturas y registrado hace más de 2000 años en las Sagradas Escrituras el fruto de la vid, o la viña representa la gratuidad de la naturaleza, el fruto Símbolo de fertilidad y espiritualidad. Un personaje notable de nuestra historia de salvación, Noé, Padre de Humanidad, (en hebreo: נֹחַ, romanizado: Noaẖ o Noach, lit. 'descanso' o 'consolación'; griego: Νώε Nóe, latín: Noe) es un personaje de la Biblia muy importante, Su vida y obra se relatan en el Primer libro de las Sagradas Escrituras precisamente en Génesis, cuya autoría se atribuye tradicionalmente a Moisés. Según los escritos sagrados, fue el décimo y último de los super longevos patriarcas antediluvianos a quien Dios mismo le advierte sobre un gran diluvio universal con el que va a destruir a todos los seres vivientes por sus pecados.
La familia de Noé estaba conformada por su esposa, sus tres hijos varones; Sem, Cam y Jafet, y sus respectivas esposas, cuyos nombres no son mencionados en la Biblia. Por mandato divino, Noé y su familia construyen un arca (el Arca de Noé) con las medidas especificadas por el Señor, que sirvió para albergarlo a él y a su familia, así como a todas las especies de animales, durante el Diluvio. Noé es considerado por las religiones abrahámicas y el noajismo, como el padre de la humanidad a través de los descendientes de sus tres hijos cuando salió del Arca después del diluvio universal, cultiva como primera planta la viña, y desde este episodio (Génesis, 9,20) acontece símbolo de la fertilidad y símbolo de la espiritualidad: la cepa es Cristo y Dios es el viñador que velan por los suyos: Yo soy la cepa verdadera y mi Padre es el viñador. Los sarmientos que no dan fruto, el Padre los corta, pero los que dan fruto, los limpia porque todavía den más (Evangelio según Juan, 15). Noé planta la viña y elabora el vino, anticipa desde el Génesis la importancia que tendrá el vino dentro del Cristianismo, su rito litúrgico más importante es la misa, simboliza La Última Cena, durante la Eucaristía se ofrecen el pan y el vino, como símbolo del sacrificio del hijo de Dios. Además otro simbolismos que es trascendental el Vino es amor, besos, caricias. El vino es también símil de amor, de besos, de caricias en el Cántico de los Cánticos, un canto al amor, una exaltación de los sentidos que afloran a cada verso: ¡Que me bese con besos de su boca! ¡Tus caricias son más dulces que el vino. Saboreamos más que el vino, tus caricias! ¡Con razón se enamoran de ti!; Me ha hecho entrar a la bodega y enarbola sobre mí la señera del amor. Devolvedme con pasas, sostenedme con manzanas: estoy enferma de amor.; Comed, amigos, bebed, embriagaos de amor. En la Biblia, el vino es valorado al mismo tiempo como un ingrediente de primera necesidad, tanto como el agua: En la vida del hombre, esto son cosas de primera necesidad: el agua, el fuego, el hierro y la sal, la harina de trigo, la leche y la miel, el vino, que es la sangre de la uva, el aceite y el traje. (Siràcida, Eclesiástico, 39, 26-27). Contextualizando en estos tiempos, estamos viviendo un vacío existencial, un nihilismo socioemocional y psicológico, que ninguna técnica puede resolver.
Frente a esta realidad la iluminada Laura Isanta, psicóloga Argentina Coach Motivacional, frente a la sensación social pandémica de la soledad, esa percepción de abandono, los niveles de violencia comunicacional, creo el concepto APRECIATIVIDAD. Es diplomada en Felicidad Organizacional y en Psicología Positiva. Acuña el concepto de apreciatividad, como el arte de percibir lo valioso en un tiempo y espacio como la vendimia. Es una acción voluntaria, libre y cognitiva, con total humildad de reconocer y valorar al otro en primera instancia por ser persona, porque es valiosa y es un aporte para la vida. Valora los tiempos y espacios que se comparten con otros en gratuidad. Para tener esta perspectiva hay que reconocer que la vida es un regalo, un don, un privilegio divino. Por lo tanto si es un regalo es para compartir con gratuidad, para alegrarse y disfrutarlo. Podemos decir que hay una pedagogía de la apreciatividad. Cuando uno recibe un regalo (la vida): 1. Primero lo recibe con humildad. 2. Segundo lo agradece con apreciatividad. 3. Tercero lo descubre, porque normalmente viene con en un papel de regalo, una presentación determinada, una tarjeta.4. Luego lo disfruta personalmente. 5. Lo comparte. Pareciera que tiene cinco pasos para comenzar, para avanzar, crecer, mejorar, humanizar paradójicamente la humanidad.
Todos podemos compartir la vida desde nuestra realidad. LAS VENDIMIAS pueden transformarse en un tiempo y en un espacio transformador, rito humanizador, sanador espiritual para todos. Todos podemos aportar con nuestra mirada, palabra, emociones y acciones en nuestro camino. Partamos reconociéndonos que somos una persona única e irrepetible, valiosa para nosotros mismos por el solo hecho de vivir, de existir. Y por alguna razón mística, espiritual o cósmica, alguna huella dejaremos en esta realidad, que trascenderá en la medida que hay corazón y una inteligencia, dispuesta a servir, hacer el bien y amar. Seamos artistas del servicio a los demás, seamos investigadores del amor, seamos astronautas del bien. Soñemos una vida mejor, valorando lo que somos, lo que siento, lo que pienso, lo que podemos hacer por nosotros mismos y los demás, porque soy un regalo para la humanidad y la humanidad quiere ser descubierta por ti. APRECITIVIDAD… El arte de percibir lo valioso, en el tiempo y esapcio predispuesto para ello, LA VENDIMIA. @jv.coach.uc