Mística y Épica en la gestación del Ajedrez Chileno (1899-1940)

Columnas y Artículos

Un 31 de julio de 1899, como respuesta a la modorra y a la enquistada evasión de retos intelectuales de nuestra juventud, se fundó el primer Círculo de Ajedrez de Santiago de Chile. Reunida una numerosa pléyade de aficionados, un 12 de Octubre de 1902 jugaron su Primer Match Internacional vía telégrafo contra el Club Progreso de Buenos Aires. Este desafío culminó en Mayo de 1903 con triunfo rioplatense.

1. Siempre al alero de los adelantados jugadores argentinos, el siguiente desafío fue el Primer Campeonato Sudamericano de Clubes, que organizó la Federación Argentina, también jugado por vía telegráfica. La Asociación Ajedrecística de Valparaíso enfrentó el 8 de Septiembre de 1910, en desigual pero honorable condición, al prestigioso Club Argentino de Buenos Aires. Terminada la primera partida el presidente del club nacional, Edigio Poblete, dirigió el siguiente telegrama: “Señor Presidente del Club Argentino de Ajedrez: el vencido de ayer en esta lucha en que el ingenio y la cordialidad reemplazan a la espada, saluda hoy a los vencedores, y aunque seguros de que el Club Argentino cumplirá su lema, en obsequio del noble juego que hoy liga a los pueblos de Chile y Argentina, responde: ¡Adelante!

2. Fruto del arrojo y voluntad de progreso, los orgullosos aficionados locales no permitieron más tiempo de retraso ante el concierto mundial y organizaron el primer Campeonato de Chile de Ajedrez el año 1920, que coronó al joven Carlos Peralta. A sus 22 años, Peralta era considerado un portentoso maestro del ajedrez nacional, por su abnegada vocación de estudio y brío en la enseñanza, un verdadero ejemplo para la juventudes actuales y futuras. Del mismo modo, el año 1924 dio inicio a los Campeonatos Nacionales Femeninos, el que fue obtenido en su primera versión por Luisa Leigh Bañados de Fraga. Nacida en Talca el 19 de Julio de 1886, fue una de las jugadoras más entusiastas de su época.

Otro de los grandes logros internacionales sucedió en Abril de 1927. Mariano Castillo derrotó a Carlos Portela, campeón del Club Argentino de Argentina, en match vía telégrafo. Organizado a tres partidas, se registró un triunfo para Castillo y un empate. Con este resultado nuestros jugadores cimentaron respeto en sus pares trasandinos y se propició la visita a Chile de Alexander Alekhine en Diciembre de 1927, tras obtener el título mundial, jugado en Buenos Aires, ante José Raúl Capablanca, jugador nacido en la Cuba española. Alekhine declaró: “El estilo de juego de los chilenos me ha hecho una magnífica impresión por sus bien plantadas aperturas y por los preceptos científicos observados durante el desarrollo de las partidas. Así, Rodrigo Flores, para quien se abre un hermoso porvenir en las esferas ajedrecísticas sudamericanas, me opuso en el Gambito de Dama una defensa sabiamente conducida y muy superior a la que me planteó el propio Capablanca en esta misma variante. Igualmente, Mariano Castillo, vuestro joven campeón nacional, me opuso una seria resistencia en su tablero con el Gambito Blumenfeld. En suma, la extremada juventud de vuestros aficionados hace que en el futuro no lejano obtengan sonadas victorias en los torneos de América”.

3. Con mayor prestigio ante sus pares hispanoamericanos, nuestros jóvenes ajedrecistas fueron convidados al Campeonato Sudamericano de Sao Paulo en 1937. Los chilenos fueron la sorpresa, ya que Rodrigo Flores fue el flamante campeón, René Letelier se alzó con el segundo puesto y Julio Salas Romo concluyó en cuarto lugar. Tras estas proezas, Chile participó en la primera Olimpíada Mundial, del 24 de Agosto al 19 de Septiembre de 1939, en Argentina. Además del hecho que en mitad del torneo comenzara la Segunda Guerra Mundial, fueron gloriosas noticias los empates de Mariano Castillo frente a Alekhine, campeón del mundo, y el de Rodrigo Flores ante José Raúl Capablanca, ex-campeón del mundo 1921-1927. Chile obtuvo el puesto número 12 entre 27 países. Por su parte, Enrique Reed volvió a Chile en gloria y majestad con una medalla de bronce, premio a su brillante juego como primer tablero reserva. Paralelamente al Torneo, se jugó el Campeonato Mundial Femenino, donde la chilena Berna Carrasco obtuvo el tercer puesto, entre veinte participantes de todo el mundo.

Tras el Torneo de las Naciones, José Raúl Capablanca visitó nuestro país. Se reunió, junto a la dirigencia del ajedrez nacional, con el Ministro de Educación Rudecindo Ortega, ocasión en que hablaron de la posibilidad de incluir el ajedrez en los colegios; misión postergada hasta la fecha por todas las autoridades. Además, dio dos simultáneas y una charla en el Salón de Honor de la Universidad de Chile, el 25 de Enero de 1940, donde relacionó el ajedrez con el arte y la ciencia, dimensionando su valor cultural.

Hasta acá una breve pincelada a los logros de una generación desafiante, constructora de realidades e inconformista hasta la médula, a la que tuve el privilegio de conocer en el ocaso de sus juventudes.

Ángelo Guíñez Jarpa
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Escritor, Investigador e Ingeniero en Prevención de Riesgos
UTEM, AIEP
Centro de Estudios Avanzados de San Fernando.